El gobierno es la autoridad que dirige una unidad política y
cuya función es la de administrar y controlar el Estado y sus instituciones,
ejercer autoridad y regular la sociedad.
Un gobierno puede ser tanto nacional como regional o local
de acuerdo con el tamaño del Estado que gobierna. El gobierno está por encima
de toda dirección de un Estado y lo componen dirigentes del poder ejecutivo del
Estado, como ser el presidente, los ministros y otros funcionarios.
Un gobierno puede ser en forma de república o monarquía.
Dentro de estas dos grandes formas de gobierno también existe una subdivisión
entre un gobierno parlamentario, presidencial, constitucional o absolutista. Lo
que determina la forma de gobierno es la manera en que se reparte el poder y la
relación entre los gobernantes y el pueblo.
Cuando hay ausencia de gobierno hablamos de anarquismo, por
otro lado, se habla de democracia cuando es el pueblo el que gobierna un Estado
al poder elegir a sus gobernantes mediante mecanismos de votación directa o
indirecta. Si un dictador gobierna un Estado y tiene poder absoluto sobre él se
denomina dictadura. Si quien gobierna es un rey o monarca hablamos de
monarquía. La oligarquía es el gobierno de unos pocos y la tiranía cuando una
sola persona (llamada tirano, amo o señor) es quien gobierna. Si hay exclusión
social y de determinados grupos, se habla de un gobierno aristócrata.
¿Qué es Democracia?
La palabra democracia proviene del griego y su traducción
aproximada es poder popular. Cuestiones sobre la democracia se han debatido
durante miles de años, pero no hay ninguna definición del concepto de la que
todas las personas del mundo estarían de acuerdo. Entre otras cosas, esto se
debe a que la democracia es algo que permanentemente evoluciona y cambia. No
obstante, muchos están de acuerdo en asociar varias cosas específicas al
concepto de democracia, por ejemplo la igualdad entre seres humanos y los
derechos civiles, la libertad de opinión, prensa y expresión, que todos somos
iguales ante la ley y la celebración de elecciones libres.
En una sociedad democrática con elecciones generales y
libres, las personas con derecho al voto pueden votar al partido y a los
políticos que quieren ver como sus representantes en la toma de decisiones a
nivel nacional, regional y local. Los políticos o partidos que son los más
votados, es decir que han recibido una mayoría de los votos, son los que
tendrán mayor poder de decisión.
¿Cómo se origina la democracia?
Las elecciones generales son el instrumento principal
mediante el cual los habitantes pueden influir en las decisiones del país. Para
que la democracia de un país funcione, es necesario que los ciudadanos se
involucren y participen en el sistema democrático. La democracia sale
fortalecida por un nivel alto de participación en las elecciones generales,
pero también cuando la gente se asocia en organizaciones sin ánimo de lucro o
participa en discusiones políticas con sus amigos y colegas, e incluso cuando
contactan con políticos para expresar sus pensamientos y opiniones. Si muchos
ciudadanos del país votan, es más fácil saber que la política llevada a cabo
sea la que la mayoría quiere.
Pero para que una sociedad sea considerada democrática no es
suficiente que los ciudadanos participen en las elecciones generales. Lo que
pasa entre las elecciones también es importante para el buen funcionamiento de
la democracia.
¿EXISTE DEMOCRACIA EN EL MUNDO?
Los profesores norteamericanos, Martin Gilens y Benjamin
Page, se han preocupado de demostrarlo. En un estudio longitudinal, “Testing
theories of American politics: elites, interest groups, and average citizens“,
que recopila respuestas a encuestas públicas entre los años 1981 y 2002,
correlacionadas con los más de dos mil cambios legislativos que sus respuestas
conllevaban y el resultado final de los mismos (si dichos cambios fueron
adoptados o no), los autores comprueban claramente que las élites económicas y
los grupos organizados de interés tienen un impacto sustancial en la política
norteamericana, mientras que las iniciativas populares y el ciudadano medio
carece completamente de influencia.
La democracia no existe. Como mucho, se otorga a los
ciudadanos la posibilidad de elegir a unos teóricos representantes, en el mejor
de los casos elegidos por ellos mismos pero habitualmente ni siquiera eso, que
son los que responden a los deseos de una minoría dominante. En la práctica, la
mayor parte de los países con unos supuestos altos estándares de calidad
democrática son eso: partitocracias o representantes corruptos que ratifican
los dictados de una oligarquía.
La tecnología ofrece muchos mejores medios que las corruptas
democracias actuales para organizarse como sociedad. Pero la tecnología,
obviamente, no es suficiente para conseguir nada. Antes hay que superar muchas
otras cosas: la resistencia al cambio, el miedo a un sistema diferente, o la
evidencia de que, por mucho que pretendan algunos, los ciudadanos son los
mejores guardianes de sus propios intereses, y todas esas ideas sobre que “toman
decisiones solamente unos pocos porque son los que están preparados para
tomarlas” son lo que son: pura basura, y a la vez germen y evidencia de un
elevadísimo nivel de corrupción.
Lo realmente importante de la evolución tecnológica es que
terminará siendo capaz de promover la tecnología en la “industria” que nos
afecta a todos: la política.
¿EXISTE DEMOCRACIA EN EL PERÚ?
En efecto, si bien las personas encuestadas conciben la
democracia como un sistema que debería asegurar derechos y oportunidades
sociales y económicas, el hecho de que esto no sea una realidad cotidiana en el
Perú (que no parezca tener ninguna relación directa con la vida diaria de las
personas), tiene consecuencias negativas para la institucionalidad y la
cohesión social (Casas Zamora et al. 2011; Robert 2011). La democracia en el
Perú no ha asegurado un acceso igualitario a la ciudadanía; vastos sectores de
la población no han logrado acceder a los beneficios y derechos que otorga el
sistema democrático. Como resultado, se ha construido una república con un
régimen democrático, pero sin ciudadanos de la misma categoría (Manrique 2006).
Esto se debe a que la adquisición de la ciudadanía en el Perú es más un proceso
de lucha de grandes sectores de la población contra el Estado, que un proceso
de reconocimiento desde las propias instituciones estatales.
La democracia peruana presenta diversas dificultades: está
determinada por una baja confianza en las instituciones políticas, plagadas por
corrupción; una sensación de inseguridad y desprotección frente a la
delincuencia; y una insatisfacción con el desempeño de los gobiernos locales .
Todo esto acontece en un entorno en el que la representación y participación
política es débil, ya que no existen partidos políticos consolidados y las
coaliciones políticas, integradas por independientes, se organizan únicamente
de forma temporal en el marco de coyunturas específicas, como las elecciones
En este contexto social es que los peruanos han construido
sus definiciones sobre la democracia y contrastan constantemente las ideas que
ellos tienen sobre este concepto y su propia realidad. Comprender esta
disparidad entre el ideal y la realidad de la democracia peruana desde el punto
de vista de los individuos es importante, ya que “La democracia es el resultado
de una intensa y denodada experiencia social e histórica que se construye día a
día en las realizaciones y frustraciones, acciones y omisiones, quehaceres,
intercambios y aspiraciones de quienes son sus protagonistas: ciudadanos,
grupos sociales y comunidades que luchan por sus derechos y edifican de manera
incesante su vida en común”.
Este 2018 la ciudadanía tiene que comprometerse en que haya
democracia, no debemos permitir que exista la censura y libertinaje en nuestro país
mucho menos en el mundo, como ciudadanos tenemos el derecho de estar enterados
lo que pasa en el mundo, sin ninguna mentira ni excepciones, hay que tener en
cuenta la capacidad de información al momento de elegir a nuestros padres de la
patria, saber con qué tipo de gobierno trabaja y cuáles son sus cualidades como
mandatario.
Como periodistas tenemos el deber de informar todo lo que
pasa en la sociedad, desde lo más mínimo. Asi todos viviríamos en un mundo
lleno de verdades, cosa que no existe por la gran cantidad de corrupción que está
surgiendo en los países. El riesgo se lo toman ellos (periodistas), eso no
implica a que se deben de quedar callados. Con la tecnología hay diversos métodos
de poder informar a la población lo que sucede en el mundo. Tampoco hacer
tratos con empresas corruptas tapando la mafia del estado, la ética y perfil de
un periodista tiene que estar en alto.
La Población debe estar preparada para cualquier suceso ,
nunca hace falta la información de la política de nuestro país, si se quiere
una mejoría en el mundo todas las personas incluyendo a los jóvenes y niños
deben de saber lo que significa Gobierno y las diferentes formas que existen.




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